Proyecto deportivo y solidario

Rubén Folgado, ex alumno 14.ª edición MBA-URV.

Rubén Folgado, ex alumno 15.ª edición MBA URV.

RUBÉN FOLGADO GIRÓN (15.ª edición MBA URV), DIRECTOR TÉCNICO DE MESSER IBÉRICA DE GASES, S.A.U.

Rubén nos cuenta el proyecto solidario que ha puesto en marcha y cómo está viviendo esta experiencia, vinculada a una se sus pasiones: el deporte.

Queridos colegas,

Aprovecho esta ocasión que me ofrece nuestra revista Networking para explicaros una gran experiencia. Una de aquellas que se viven pocas veces en la vida y que te marcan para siempre. Se trata de una iniciativa que tiene un poco de todo, causa solidaria, superación, deporte, aventura, reto personal, amistad, trabajo en equipo y mucha ilusión para llevarla a cabo. En principio cualquier proyecto que se cocine con estos ingredientes tiene muchas posibilidades de éxito, pero en este caso ha sido fundamental la influencia del concepto de Liderazgo que descubrí en toda su amplitud cursando nuestro MBA. Aprovecho también esta oportunidad para hacer un reconocimiento al excelente trabajo de Joan Ramon para hacernos entender la empresa y, por extensión, la vida de una forma tan especial.


¿Cómo nace el proyecto?

El inicio de esta historia se remonta a unos meses después de acabar el MBA. Está claro que los MBA estamos hechos de otra pasta. Volver a las aulas en uno de los momentos de mayores problemas, responsabilidades e incertidumbres de tu vida es algo que nos tiene que hacer sentir diferentes. Dedicar tanto esfuerzo, recursos y horas con el fin de no conformarse con nuestra rutina y seguir creciendo es muy meritorio. Pero al acabar, supongo que todos nosotros hemos experimentado una especie de vacío interior después de presentar el proyecto integrado. Piensas que el tiempo que recuperas para tu familia, amigos, aficiones, trabajo o para ti mismo va a ser infinito pero rápidamente te das cuenta cómo se te escapa de las manos y que fácil es derrochar el recurso más valioso que disponemos. Así que enseguida entendí que no había tiempo para relajarse y debía poner en marcha de forma inmediata un plan de crecimiento personal. Identifiqué el deporte como uno de los factores claves de éxito que me podían aportar mayor beneficio y felicidad. Y por lo tanto lo prioricé como el primer objetivo Hoshin en mi plan estratégico.

Hasta este punto esta historia no deja de ser muy convencional, pero la cosa se complica durante el periodo de preparación para la prueba. Con 40 años y en plena forma, en una revisión médica preventiva durante las vacaciones de Navidad me diagnostican un cáncer de riñón. Os aseguro que la situación no es fácil de manejar cuando la noticia es tan imprevista.

Considero importante compartir con vosotros las lecciones aprendidas de esta experiencia. En primer lugar, el valor de la prevención. Es determinante, una simple ecografía puede salvarte la vida. Reaccionar con serenidad. En estos casos no vale de nada lamentarse ni intentar negar la realidad. Solo vale encajar el golpe cuanto antes y luchar con todas tus fuerzas para encontrar la mejor de las salidas. Que tu familia y un par de buenos amigos son quienes te darán fuerza para atravesar por la adversidad. Que exteriorizar tu problema hace que otros lo compartan y te ayuden a encontrar la solución. Siempre estaré agradecido a mi compañera Pilar por ponerme en contacto con el Dr. Toño Peña de la clínica Sagrada Familia de Barcelona. Él fue quien realizó la exitosa intervención quirúrgica en mi riñón izquierdo. Y finalmente, el valor de una buena condición física que es decisiva para una rápida recuperación. Aunque en pocos meses hacía una vida completamente normal, evidentemente aquel año no pude completar mi objetivo deportivo.

Aunque afortunadamente esta experiencia quedó sólo en un contratiempo, todo cambia después de pasar por ella. Vives más rápido, más intenso, más agradecido a la vida por la segunda oportunidad que te brinda. Esta adversidad no hizo más que avivar mí obsesión por completar el plan y conseguir el objetivo. Y volví a los entrenamientos en cuanto pude y, cómo no, al cabo de doce meses recogía con mis compañeros la roca de finisher en la línea de meta de la Titan Desert. Objetivo conseguido y ¿ahora qué?

Pues una actividad que te llena tanto y apasiona y que además te carga de energía para afrontar otros retos profesionales y personales se convierte en un hábito que deseas conservar. Pero necesitas elegir un nuevo objetivo para volver a superarte. La nueva vida deja de ser una suma de años para convertirse en una suma de buenas experiencias.

Equipo CANSA Tarraco 2015. FOTO: Sportograf

Equipo CANSA Tarraco 2015. FOTO: Sportograf

La carrera del desierto fue muy especial porque era la primera que corría de estas características, de hecho solo hacía dos años que montaba en bicicleta, y porque fue el reencuentro con un antiguo compañero de fútbol de la adolescencia, Sergio Paz. Sergio es un tipo extraordinario, este sí que es un luchador de la vida. Creció en una familia de ocho hermanos, perdió un brazo a los dieciséis años y a sus padres a una temprana edad afectados por cáncer. Él sí que ha conocido la cara amarga de la vida y sin embargo nunca ha dejado de ser una persona optimista y divertida.

Para una nueva gran aventura es necesario un gran equipo y Sergio es de esa clase de personas que te transmiten valor y coraje para enfrentarte a cualquier dificultad. Él era el aliado perfecto para afrontar el próximo reto. Al poco tiempo de regresar de Marruecos ya estábamos buscando entre las mejores carreras del planeta cuál podría ser nuestro próximo objetivo. Rápidamente descubrimos que la prueba por etapas más exigente y de más prestigio en el mundo se corría en Sudáfrica y su nombre era Absa Cape Epic, pero era extremadamente complicado conseguir inscripciones. Al explicar nuestro proyecto a dos buenos amigos: Xavier Carnicer y Christian Vázquez, que a su vez son dos de los mejores ciclistas de Tarragona, no dudaron en unirse a nosotros en esta aventura. El equipo estaba formado. Esta es una de las decisiones más críticas de una aventura. Elegir bien a los compañeros de viaje es la clave del éxito o el fracaso de la misión.

Este reto nos motivaba de verdad. Inmediatamente nos pusimos en contacto con la organización y, en efecto, comprobamos que era prácticamente imposible conseguir una plaza. Pero en lugar de desistir, seguimos insistiendo y enviamos una carta explicando nuestra historia. Esta causó tal impacto, que en menos de 24 horas nos habían contestado ofreciéndonos una invitación para participar en la próxima edición de la Absa Cape Epic representando a la Fundación CANSA (The Cancer Association of South Africa). De esta manera se inició nuestra relación con esta fundación para convertir la lucha contra el cáncer en nuestra causa. Os confieso que ayudar a los demás es una de las mejores formas de encontrar más sentido a la existencia.

El cáncer es una enfermedad global que afecta a personas en todo el mundo y cada vez a personas más jóvenes. La fundación CANSA tiene como misión liderar la lucha contra el cáncer en África del Sur. El programa de actividades de CANSA es de gran alcance. Incluye ayudas para la detección y seguimiento del cáncer en hospitales, así como facilitar el tratamiento a pacientes de cáncer fuera de las áreas metropolitanas. Especialmente, presta apoyo a los niños que se ven afectados por el cáncer y sus familias (http://www.cansa.org. za/).

Joan Ramon Alabart, director del MBA URV, y Rubén Folgado. Colaboración con el MBA URV.

Joan Ramon Alabart, director del MBA URV, y Rubén Folgado. Colaboración con el MBA URV.

Desde ese mismo día que confirmaron nuestra inscripción se inicia un intenso trabajo para dar forma al proyecto. Era como crear una empresa. Acordamos reglas internas para nuestra organización, redactamos documentos de marketing para comunicar el proyecto, creamos nuestra propia marca e imagen corporativa, campañas de comunicación, gestión de ventas, gestión financiera, planificación de operaciones y logística del evento, etc. con los pocos recursos que disponíamos, pero todo a lo grande, como lo hacen los equipos profesionales. Nuestra campaña de recogida de fondos para donarlos íntegramente a la fundación CANSA resultó un éxito. Agradecemos el soporte de importantes empresas locales que creyeron en este proyecto, entre ellas el MBA de la Universitat Rovira i Virgili, para reunir cerca de 10.000 € en pocas semanas.

Lo más difícil ya estaba hecho. Teníamos un objetivo, una causa, un plan y un sueño por alcanzar. Aunque el plan de entrenamiento era muy exigente, recuerdo como organizaba mi tiempo para poder entrenar de madrugada haciendo rodillos en casa o de noche con luz en la bici mientras mi hijo entrenaba a tenis, para completar los 300 ó 400 km que hacíamos cada semana.

Los siguientes seis meses pasaron volando. Sólo pensábamos en estar en la línea de salida de la Absa Cape Epic.

La competición

La Absa Cape Epic es una de las pruebas más duras y competitivas de mountain bike por etapas del planeta donde se reúnen los mejores ciclistas de esta especialidad.

Se celebra en el mes de marzo y consta de 8 etapas, incluyendo un prólogo contra reloj, con un total de 800 km y cerca de 16.000 metros de desnivel positivo acumulados en espectaculares parajes de la costa suroeste de Sudáfrica, en las proximidades de Cape Town. La Absa Cape Epic es conocida como el «Tour de France del mountain bike». Se corre en equipos de dos. Cada equipo debe realizar el total del recorrido junto, sin separarse un componente del otro. Es, por tanto, un desafio personal pero también son necesarios otros valores, como el trabajo en equipo, para completar el reto.

Desde la recogida de los dorsales, despertamos mucha atención mediática al correr representando a la fundación CANSA, sobre todo Sergio recibía contínuas muestras de respeto por participar en la competición con un solo brazo.

Rubén Folgado durante la competición. FOTO: Sportograf

Rubén Folgado durante la competición. FOTO: Sportograf

La etapa prólogo contrarreloj tuvo lugar en un una zona de viñedos idílica. Recuerdo los nervios de la salida, pasando los controles de los comisarios UCI para entrar en competición y cubrir esos 24 primeros km agónicos con fuertes repechos y con las pulsaciones a tope. Este deporte es muy cruel y ya el primer día te coloca más o menos en tu sitio. Nuestro equipo, cerca de las primeras 200 posiciones y nuestros compañeros Carni y Christian, cerca de las 50 primeras plazas de la general.

El trato recibido por parte de los cooperantes de la fundación CANSA durante los días de competición fue excepcional. Nos sentimos en todo momento como en nuestra casa. La cena de la tercera etapa fue muy especial. Todos los componentes de los equipos CANSA fuimos invitados a la mesa presidencial para convertirnos en los protagonistas de la cena. Pero el momento más emotivo fue cuando, como portavoz de mis compañeros, pude dirigir unas palabras para explicar mi experiencia como «cáncer survivor» a los 1.200 participantes de la competición.

Los días pasaban rápido y cada vez se respiraba un aire de triunfo en los participantes al estar tan cerca de la meta. La tarde previa a la última etapa acompañé a Sergio al doctor de la carrera ya que tenía molestias en su brazo amputado. En principio el doctor no le dio mucha importancia pero le recetó un antibiótico por una posible infección de su brazo al recibir tantos impactos de su prótesis. Sergio prefirió quedarse a descansar en su tienda en lugar de ir a cenar con nosotros. Cuando regresé de la cena encontré a Sergio sudando en su tienda y con fiebre muy alta. No nos lo podíamos creer. Después de lo que habíamos pasado parecía que nuestra aventura iba a acabar de forma imprevista.

Pasé toda la noche pendiente de Sergio, preocupado por su salud. Cuando persigues un sueño hay que tener claro que no puedes hacerlo a cualquier precio. Tu salud y tu familia están por encima de todo. A las cinco de la mañana, como cada día, nos despertó el sonido de una gaita escocesa. Estaba convencido que debíamos acudir a la enfermería nuevamente para atender a Sergio y confirmar nuestra retirada, sólo a 70 km de la meta. Aún con fiebre, Sergio volvió a darnos una lección de coraje cuando se incorporó y me dijo que no pensaba luchar por el pódium en esa etapa pero que la iba a correr y acabarla. Una lluvia muy fina nos acompañó toda esta última etapa que fue ideal para que no le subiera más la temperatura a Sergio. Después de pasar uno de los parques naturales más bellos de toda la carrera, enfilamos los últimos diez kilómetros. Me acuerdo que reducimos la velocidad para disfrutar de aquel momento. Muy pocas palabras. Cada uno pensando en sus seres más queridos y todo lo que nos había costado llegar hasta allí.

Rubén Folgado y Sergio Paz a su llegada a la meta en 2014. FOTO: Absa Cape Epic.

Rubén Folgado y Sergio Paz a su llegada a la meta en 2014. FOTO: Absa Cape Epic.

Cuando llegamos a la meta, más de 4.000 personas animaban desde la gradas en la recta final. A unos cien metros de la línea de meta, Sergio bajó de la bici y se quitó su prótesis. Me la pasó y levantó la bici con su único brazo. Yo hice lo mismo con mi bici y empezamos a caminar en medio de una ensordecedora ovación del público. Al cruzar la meta recuerdo una felicidad inmensa mientras hablaba de lo grande que era mi compañero a varios medios de comunicación que nos entrevistaban en directo.

Nuestra posición final fue la 264, aunque nuestra victoria fue llegar hasta allí. Detrás de los periodistas nos esperaban nuestros compañeros Carni y Christian. Ellos también tocaron el cielo y demostraron su talla como deportistas de élite. Acabar en la posición 35 de la clasificación general en esta exigente carrera, está al alcance de muy pocos ciclistas en el mundo.

Como dice Sergio, el proyecto es un éxito si lo disfrutas antes, durante y después de la carrera.

Y volvimos el 2015

Apenas 6 meses después, al hacer balance de la intensa experiencia vivida y de tantas muestras de afecto y soporte a nuestra causa de todas partes (fundación, organización de la carrera, patrocinadores, medios de prensa, amigos, familiares y anónimos) nos decidimos a volver a participar en la edición del 2015.

Y éste 2015 hemos participado con 4 equipos, mejorando los resultados de la edición anterior:

EQUIPO

COMPONENTES

CLASIFICACIÓN GENERAL

CANSA Tarraco 1

Xavier Carnicer Christian Vázquez

30

CANSA Tarraco 2

Rubén Folgado Chris Cronje*

143

CANSA Tarraco 3

Ramon Ferré
José Manuel Zubizarreta

374

CANSA Tarraco 4

Luis Alberto Cristóbal Alejandro Banchio

No pudieron terminar la carrera.

* En esta edición Sergio Paz no pudo participar finalmente por motivos de salud.

La experiencia está siendo tan gratificante que continuamos con este proyecto y volveremos a la edición 2016 con más experiencia, más ilusión, más fuerza y nuevos compañeros, auténticos referentes en la lucha y superación del cáncer.

Si estás interesado en participar en nuestro próximo proyecto solidario, puedes colaborar con nosotros contactando con: ruben.folgado@messergroup.com

Salud, pedales y aventuras!